| 2 cuotas de $118.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $237.500,00 |
| 3 cuotas de $79.166,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $237.500,00 |
Imaginá darle a tu living una presencia contundente y un diseño de líneas puras que se robe todas las miradas. Esta mesa ratona lleva el estilo contemporáneo a otro nivel; no es solo un mueble de apoyo, es el centro magnético de tu espacio, aportando estructura, calidez y un carácter imponente a tu hogar.
Diseño Puro y Presencia Estructural: El modelo Natan destaca por su silueta rectangular y su estructura visualmente robusta pero de líneas simples. Su gran diferencial son sus patas de apoyo tipo panel (o placas sólidas) levemente remetidas hacia el centro, lo que genera un sutil efecto de tapa "flotante" en los extremos. Es la pieza ideal para acompañar sofás amplios y sumar un aire moderno, despojado y muy sofisticado a tu living, anclando visualmente el espacio.
Calidez y Protección Superior: Fabricada en madera de álamo macizo y sellada con laca de alta resistencia, esta mesa está preparada para el uso intenso de todos los días. A diferencia de los muebles tradicionales encerados, este acabado la impermeabiliza frente a derrames cotidianos (es tu mejor aliada para apoyar la tabla de la picada o la bandeja del mate con total tranquilidad), manteniendo intacta la belleza natural de sus vetas. Además, su mantenimiento es súper fácil: para que luzca siempre impecable únicamente necesitás repasarla con un trapito.
Proporciones Ideales y Versatilidad: La gran ventaja de este modelo es que podés elegirla en dos medidas para que acompañe a la perfección la escala de tu ambiente: su versión de 100x60x45 cm es ideal para livings estándar, mientras que la opción de 120x60x45 cm es perfecta si tenés un sillón de varios cuerpos o un espacio más amplio. Su altura de 45 cm es la medida ergonómica exacta para que puedas alcanzar todo con total comodidad desde el sofá.
El carácter de la madera real: Al elegir madera maciza laqueada, estás eligiendo un material "vivo" y protegido. Es normal que la madera respire y muestre sutiles variaciones de tono, pequeñas fisuras naturales o nudos bajo la laca; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés madera de verdad en tu casa. Cada veta y cada matiz cuenta una historia diferente.