| 2 cuotas de $106.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $212.500,00 |
| 3 cuotas de $70.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $212.500,00 |
Imaginá darle a tu living un aire fresco, moderno y súper funcional. Esta mesa ratona lleva el diseño contemporáneo a un nivel sumamente práctico; no es solo un mueble de apoyo, es una pieza estructurada y visualmente ligera que aporta calidez, capacidad de guardado y un estilo impecable a tu hogar.
Diseño Geométrico y Guardado Inteligente: El modelo Vanny destaca por su silueta rectangular de líneas puras y su estructura abierta. Su gran diferencial es el estante inferior varillado, que no solo le aporta una textura visual lindísima y aligera su presencia en el espacio, sino que te brinda el lugar perfecto para tener a mano (y ordenados) tus libros de diseño, bandejas o mantas, manteniendo la superficie principal siempre despejada y prolija.
Calidez y Protección Superior: Fabricada en madera de álamo macizo y sellada con laca de alta resistencia, esta mesa está preparada para disfrutarla todos los días. A diferencia de los muebles tradicionales encerados, este acabado la impermeabiliza frente a derrames cotidianos (es ideal para apoyar la picada, los vasos o la bandeja del mate con total tranquilidad), manteniendo intacta la belleza natural de sus vetas. Además, su mantenimiento es súper fácil: para que luzca siempre impecable únicamente necesitás repasarla con un trapito.
Proporciones Ideales y Versatilidad: La gran ventaja de este modelo es que podés elegirla en dos medidas para que acompañe a la perfección la escala de tu ambiente: su versión de 100x60x40 cm es ideal para livings estándar, mientras que la opción de 120x60x40 cm es perfecta si tenés un sillón de varios cuerpos o un espacio más amplio. Su altura de 40 cm le otorga un perfil ligeramente más bajo y descontracturado, que junto a su base abierta, asegura que la luz fluya sin recargar visualmente el living.
El carácter de la madera real: Al elegir madera maciza laqueada, estás eligiendo un material "vivo" y protegido. Es normal que la madera respire y muestre sutiles variaciones de tono, pequeñas fisuras naturales o nudos bajo la laca; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés madera de verdad en tu casa. Cada veta y cada matiz cuenta una historia diferente.