| 2 cuotas de $88.125,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $176.250,00 |
| 3 cuotas de $58.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $176.250,00 |
Imaginá despertar cada mañana y que la simpleza y la luz sean las protagonistas de tu habitación. Esta mesa de luz lleva el estilo nórdico y minimalista a su máxima expresión; no es solo un mueble de apoyo, es una pieza esencial que aporta luminosidad, orden visual y un toque sumamente cálido y contemporáneo a tu espacio de descanso.
Diseño Minimalista y Líneas Puras: Destaca por su estructura de líneas rectas y patas altas que aligeran visualmente el espacio, dándole un aire despejado al dormitorio. Sus dos cajones están diseñados sin tiradores a la vista, lo que garantiza un frente absolutamente impecable, moderno y libre de ruido visual, ideal para mantener la serenidad del ambiente.
Calidez Natural y Protección Superior: Fabricada íntegramente en madera de álamo macizo en tono natural y sellada con laca de alta calidad. A diferencia de los muebles sintéticos o enchapados, este acabado resalta la belleza luminosa de sus vetas y la impermeabiliza frente a derrames diarios (como ese vaso de agua en la madrugada). Además, su mantenimiento es súper fácil: para que luzca siempre impecable únicamente necesitás repasarla con un trapito.
Proporciones Ideales y Guardado Inteligente: Con sus medidas exactas de 50 cm de ancho, 40 cm de profundidad y 70 cm de alto, ofrece la escala ergonómica perfecta para acompañar la altura de tu cama. Sus dos amplios cajones te brindan el volumen de guardado ideal para mantener tus libros de cabecera, cargadores y esenciales de noche completamente ordenados y fuera de la vista. Además, el diseño de sus patas elevadas no solo le da un perfil estilizado, sino que facilita muchísimo la limpieza por debajo del mueble, aportando comodidad real a tu día a día.
El carácter de la madera real: Al elegir madera maciza en tonos claros y laqueada, estás eligiendo un material "vivo" y auténtico. Es normal que la madera respire y muestre sutiles variaciones de tono, pequeñas marcas naturales o el dibujo único e irrepetible de sus vetas; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés madera de verdad en tu casa. Cada veta y cada matiz cuenta una historia diferente.