| 2 cuotas de $97.500,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $195.000,00 |
| 3 cuotas de $65.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $195.000,00 |
Imaginá despertar cada mañana en un ambiente que transmite calma y luminosidad. Esta mesa de luz lleva el estilo nórdico al siguiente nivel; no es solo un mueble de apoyo, es una pieza de diseño minimalista que aporta calidez y un toque relajado a tu espacio de descanso.
Simplicidad y Estilo: La línea Francia toma la nobleza de la madera y la transforma con líneas rectas y puras. Su diseño con un cajón liso y tirador de madera maciza genera un equilibrio visual perfecto junto al estante inferior abierto, sumando un toque contemporáneo y muy acogedor a tu dormitorio sin sobrecargarlo visualmente.
Calidez y Protección Superior: A diferencia de los muebles tradicionales encerados, esta pieza resalta el tono claro y natural del álamo, y está sellada con laca de alta calidad. Esto garantiza que la madera quede impermeabilizada frente a derrames y manchas diarias (como ese vaso de agua en la noche), manteniendo intacta la belleza de sus vetas y haciendo que su mantenimiento sea súper sencillo.
Organización Inteligente: Con sus medidas de 50x40x60cm, ofrece el equilibrio exacto entre capacidad de guardado y exhibición. Cuenta con un cajón superior ideal para guardar lo que necesitás tener a mano, y un estante inferior amplio, perfecto para sumar tus libros de cabecera o piezas de deco, manteniendo las líneas limpias de su diseño.
Calidez y Protección Superior: A diferencia de los muebles tradicionales encerados, la mesa Francia está teñida a mano en un elegante tono petiribí y terminada con un proceso de laqueado integral. Esto no solo resalta la belleza de las vetas del álamo, sino que sella la madera, impermeabilizándola frente a derrames accidentales y facilitando su mantenimiento diario.
El carácter de la madera real: Al elegir álamo macizo laqueado, estás eligiendo un material "vivo" y protegido. Es normal que la madera respire y muestre pequeñas fisuras, nudos o variaciones de tono bajo la laca; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés madera de verdad en tu casa. Cada veta y cada matiz cuenta una historia diferente.