| 2 cuotas de $106.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $212.500,00 |
| 3 cuotas de $70.833,33 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $212.500,00 |
Imaginá darle a tus espacios un toque de luminosidad y diseño puro con una sola pieza. Esta pantalla colgante lleva el estilo nórdico y contemporáneo al siguiente nivel; no es solo un accesorio de iluminación, es un objeto de diseño envolvente que aporta claridad, textura geométrica y una elegancia sutil a tu hogar.
Diseño Geométrico y Luminosidad: La línea Selim toma la frescura del ratán y la transforma con una imponente silueta en forma de cúpula. Su acabado en un delicado tono marfil resalta un original entramado con patrones geométricos en zigzag, permitiendo que la luz se filtre suavemente y sumando un aire moderno, luminoso y muy sofisticado a tu comedor, living o dormitorio, ideal para no oscurecer ni recargar visualmente el ambiente.
Estructura y Origen: A diferencia de las lámparas industriales producidas en masa, esta pieza está tejida a mano sobre una resistente estructura de metal oculta, e importada directamente desde Vietnam. El uso del ratán en tonos claros logra una fusión perfecta entre la calidez de la cestería artesanal y la estética minimalista actual, garantizando que su amplia cúpula mantenga su forma perfecta con el paso del tiempo.
Volumen Envolvente y Versatilidad: Con sus generosas medidas de 60 cm de diámetro por 60 cm de alto, ofrece un volumen imponente y contenedor, ideal para convertirse en la protagonista absoluta sobre una mesa principal o en el centro de tu living. Cuenta con el clásico y práctico sistema de enganche Mendizábal (rosca americana). Al no incluir cable ni portalámparas, te brinda la libertad total de elegir las terminaciones eléctricas (un cable blanco o de yute quedarían increíbles) que mejor acompañen la estética de tu techo.
El carácter de lo hecho a mano: Al elegir fibras naturales tejidas artesanalmente, estás eligiendo un objeto auténtico y verdaderamente único. Es normal que el ratán presente ligeras variaciones en su tono marfil, sutiles irregularidades en la tensión del tejido o pequeñas marcas propias del trabajo manual; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés una pieza viva y hecha a mano en tu casa. Cada hebra y cada patrón geométrico cuenta una historia diferente.