| 2 cuotas de $60.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $120.000,00 |
| 3 cuotas de $40.000,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $120.000,00 |
Imaginá transformar por completo la dinámica de tu ambiente con una sola pieza. Esta pantalla colgante lleva el diseño orgánico al siguiente nivel; no es solo un accesorio de iluminación, es una verdadera escultura suspendida en el aire que aporta movimiento, ligereza visual y un toque sumamente original a tu hogar.
Diseño Dinámico y Movimiento: La línea Galip toma la flexibilidad del ratán y la desafía con una silueta ondulada y abierta. Su entramado amplio y sus bordes curvos generan una sensación de fluidez y expansión en el espacio, permitiendo que la luz se filtre de manera espectacular y sumando un aire descontracturado, pero a la vez muy sofisticado, a tu comedor o sala de estar.
Calidez Auténtica y Firmeza: A diferencia de las lámparas producidas en serie, esta pieza está tejida a mano en color natural sobre una resistente estructura de metal oculta, e importada directamente desde Vietnam. Esto garantiza no solo que sus amplias ondas mantengan su forma perfecta con el paso del tiempo, sino también una estética genuina que conecta tus ambientes de todos los días con la naturaleza.
Presencia Expansiva y Versatilidad: Con sus imponentes medidas de 80/75 cm de diámetro por 35 cm de alto, ofrece una amplitud visual increíble, ideal para coronar grandes mesas o livings espaciosos sin cargar el campo visual. Cuenta con el clásico y práctico sistema de enganche Mendizábal (rosca americana). Al no incluir cable ni portalámparas, te brinda la libertad total de personalizar las terminaciones eléctricas (como el color del cable y el florón) para que se adapten al cien por ciento a la estética de tu techo.
El carácter de lo hecho a mano: Al elegir fibras naturales con formas tan audaces, estás eligiendo un objeto auténtico y verdaderamente único. Es normal que el ratán presente ligeras variaciones de tono, pequeñas irregularidades o asimetrías sutiles propias de su silueta en movimiento; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés una pieza artesanal y viva en tu casa. Cada curva y cada cruce del tejido cuenta una historia diferente.