| 2 cuotas de $66.250,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $132.500,00 |
| 3 cuotas de $44.166,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $132.500,00 |
Imaginá darle a tus espacios un detalle estilizado y lleno de frescura natural. Esta pantalla colgante lleva el diseño artesanal a un nivel cálido y sofisticado; no es solo una fuente de iluminación, es un objeto decorativo que aporta verticalidad, texturas orgánicas y un toque de elegancia contemporánea a tu hogar.
Diseño Estilizado y Armonía: La línea Emir toma la nobleza del ratán en su tono natural y la estiliza en una silueta alargada en forma de lágrima. Su tejido dinámico y semiabierto genera un cautivador juego de luces y sombras en el ambiente, mientras que el cabezal superior en madera de cedro suma un detalle de diseño único, logrando una armonía perfecta entre materiales nobles para destacar tu rincón favorito.
Autenticidad y Resistencia: A diferencia de las lámparas producidas en serie, esta pieza está tejida a mano sobre una firme estructura de metal oculta, e importada directamente desde Vietnam. Este proceso artesanal logra una fusión ideal entre la técnica tradicional de la cestería oriental y las tendencias más actuales del interiorismo, garantizando no solo una estética imponente, sino también que mantenga su forma intacta con el paso del tiempo.
Proporciones Ideales y Versatilidad: Con sus medidas compactas y estilizadas de 25 cm de diámetro por 50 cm de alto, ofrece un volumen vertical sutil y sumamente versátil. Es el formato perfecto para suspender a los lados de la cama (reemplazando las clásicas lámparas de mesa), para iluminar un recibidor, o para jugar combinando varias unidades sobre una barra o isla de cocina. Cuenta con el clásico sistema de enganche Mendizábal (rosca americana). Al no incluir el cable ni el portalámparas, te brinda la libertad total de personalizar las terminaciones eléctricas a tu gusto.
El carácter de los materiales reales: Al elegir fibras naturales y madera maciza, estás eligiendo un objeto auténtico y sin réplicas exactas. Es normal que el cabezal de cedro presente pequeñas fisuras, manchas o variaciones en su veta; esto no obstaculiza su uso ni es un defecto, es parte de la identidad y la historia de la madera viva. Al igual que las sutiles irregularidades del tejido manual, cada marca te garantiza que tenés una pieza verdaderamente artesanal en tu casa.