| 2 cuotas de $193.750,00 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $387.500,00 |
| 3 cuotas de $129.166,67 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $387.500,00 |
Imaginá darle a tus espacios un toque de calidez natural con una pieza de diseño verdaderamente escultural. Esta pantalla colgante lleva el estilo artesanal a un nivel de máxima elegancia; no es solo una fuente de iluminación, es un objeto decorativo que aporta fluidez visual, texturas orgánicas y un aire muy contemporáneo a tu hogar.
Diseño Orgánico y Fluidez: La línea Arda destaca por su silueta asimétrica y ondulada, que recuerda a las formas caprichosas de la naturaleza. Su entramado de ratán en tono natural, con esa curva envolvente, genera una presencia visual contundente pero sumamente ligera, permitiendo que la luz se filtre de manera suave y acogedora. Es la pieza ideal para romper con la rigidez de las líneas rectas y sumar un aire relajado y súper sofisticado a tu comedor, living o dormitorio.
Autenticidad y Firmeza: A diferencia de las lámparas producidas en serie, esta pantalla está tejida a mano sobre una resistente estructura de metal oculta, e importada directamente desde Vietnam. Este proceso artesanal garantiza no solo que mantenga su distintiva forma curva y volumétrica intacta con el paso del tiempo, sino también una estética genuina que conecta tus ambientes de todos los días con la naturaleza.
Tamaños a Elección y Versatilidad: La gran ventaja de la familia Arda es su flexibilidad para adaptarse a la escala de tus ambientes, ya que viene en tres formatos apaisados: su versión compacta de 55 cm de largo, la intermedia de 70 cm, o la opción extra grande e imponente de 90 cm, perfecta para coronar una mesa de comedor principal. Cuenta con el clásico y práctico sistema de enganche Mendizábal (rosca americana). Al no incluir el cable ni el portalámparas, te brinda la libertad total de elegir las terminaciones eléctricas que mejor acompañen el estilo de tu casa.
El carácter de lo hecho a mano: Al elegir fibras naturales y un diseño de esta complejidad artesanal, estás eligiendo un objeto auténtico y sin réplicas exactas. Es normal que el ratán presente ligeras variaciones de tono, matices propios de la fibra o pequeñas irregularidades en su trenzado manual curvo; esto no es un defecto, es la garantía de que tenés una pieza viva y verdaderamente artesanal en tu casa. Cada hebra y cada curva cuenta una historia diferente.